El Live Cinema expande los límites del audiovisual en directo
Mugalari / julio 2008
Mia Makela, también conocida como Solu, ha sido una de las invitadas en el curso de verano de la UPV/EHU sobre Arte y Tecnología dedicado a la creación audiovisual en vivo, junto a Pedro Jimenez, Juan Crego, Eugeni Bonet, Lourdes Cilleruelo, Juan José Ortiz y el reputado teórico de nuevos medios Lev Manovich. En Bilbaoarte Solu impartió una conferencia sobre Live Cinema, un campo artístico en emergencia al que dedica sus esfuerzos como creadora visual y como investigadora. Parte de ellos se han plasmado en el monográfico sobre Live Cinema de la revista de nuevos medios a minima o, recientemente, en el apartado Digital a la Carta del festival Sónar de Barcelona.

Entrevista a Fran Ilich: “Las bombas son un producto de arte mediático”
Conocido por su vinculación con la escena internacional del net.art y el activismo digital, Fran Ilich se ha volcado ultimamente en la telenovela, que utiliza como una herramienta de re-interpretación de la cultura popular. Con su último proyecto, el Fiction Department, “una agencia secreta glocal de narr@tiva que opera dentro del área de negocios del complejo del entretenimiento militar” , explora las posibilidades de la narrativa como medio táctico de intervención.
Tu trayectoria siempre ha estado ligada a una posición que podríamos llamar “contracultural”. ¿De dónde surge tu interés actual por la telenovela?
Comencé a trabajar la narrativa en los noventa con novelas en las que trataba la vida de la gente de mi generación. Lo que me ocurrió es que cuanto más intentaba ideas narrativas formalistas de hipertextualidad o interactividad, más me daba cuenta de que la telenovela ya funcionaba como género y que incluso grandes autores latinoamericanos habían fracasado con ella durante la revolución cubana. Es un excelente género para comunicar ideas y experiencias del día a día.
Cuando hablas de un uso táctico de las narrativas ¿qué quieres decir?
Me refiero por un lado a una frase en euskera que dice que todo lo que puede nombrarse es porque existe. Y por otro a esa creencia de que, para que exista una cosa, primero hay que poder nombrarla, bajarla a la tierra. De otro modo queda confinada al mundo de lo invisible. A través de las narrativas se puede construir otro mundo posible, que no tiene por qué estar basado en una estrategia de contra-historias donde el más fuerte siempre vencerá. Incluso a través de la búsqueda de otras estructuras y formas narrativas se generan nuevas lecturas de este mundo.
La telenovela es además una gran industria global que produce entretenimiento para casi todo el planeta. En ese contexto tú ideas el Fiction Department. ¿Por qué?
Muchos proyectos utópicos y de izquierda se mantienen en el campo de lo puramente simbólico, de los ejercicios artísticos o intelectuales.
En algún momento a mi me fascinó cómo la derecha y el capitalismo se reafirmaban con cada peso que uno gasta en sus productos sin necesidad de asambleas, reuniones, discusiones, ni lecturas de tomos que no terminan de cuajar. Me interesó ver cómo lograron sintetizar su teoría y su práctica. Es cierto que no hay mucha ciencia detrás de esta gente pero por el lado de la eficacia y la eficiencia es todo lo contrario. Pensé que era hora de entrar con el pie derecho en la guerra. El departamento de ficción, inspirado en la novela de Orwell 1984, se dedica al mismo negocio que el complejo militar y de entretenimiento hollywoodiense, pero a otro nivel y con otras estrategias
¿Cómo habeis trabajado en Arteleku con Telenouvelle Basque?
Originalmente la idea era traducir al euskera un proyecto de telenovela sobre una mexicana que encuentra a su hermano perdido 30 años después de que los militares los separaran, un homenaje latinoamericanizado a la nouvelle vague de Godard. Después pensamos que, en lugar de una traducción literal, podíamos hacer una traducción contextual del fenómeno mismo de la telenovela al ámbito vasco y ahí nos topamos con algunos problemas, como quienes serían los indígenas en la trama. Finalmente se abordó el tema de cómo debe el individuo enfrentarse al activismo en torno a un par de historias: la de una alcaldesa angustiada y en crisis existencial que es encarcelada aún cuando decide trabajar desde la vía civil y la de un viejo gudari de la lucha armada que sale de prisión tras 30 años, cansado y arrepentido. Ambos se preguntan: ¿qué hay qué hacer? ¿cómo debemos trabajar? Después hubo una nueva sugerencia: que estos personajes vascos fueran representados por actores mexicanos indígenas. Y en eso estamos ahora, trabajando la puesta en escena con escenarios de foto digital de paisajes donostiarras.
En alguna ocasión has dicho algo así como que “lo que gana el terrorista lo pierde el escritor”. ¿Cómo se articulan en tu opinión la acción directa y la simbólica?
Para mí esta frase de Johan Grimonprez tiene que ver con que la labor subversiva de crear mundos y narraciones, encomendada a los escritores desde tiempos inmemoriales, parece haber sido retomada por estos chicos y chicas encapuchados, anónimos, que se sacrifican y auto-inmolan en actos de fe y pasión. También con cómo después de tantos años falla la literatura y deja de ser un lenguaje popular.
Con tanta mediación parece que todo sucede en el plano de lo mediático, un error en el que han evitado incurrir los zapatistas pese a que externamente parece que se dedican exclusivamente a trabajar con los medios. La labor tradicional de las bombas es ante todo un producto de arte mediático para mantener la atención y recordar por televisión que la lucha sigue. Sin embargo, el trabajo real ocurre en la esfera del día a día, donde se traduce a la realidad la frase de otro mundo es posible.


Telenouvelle Vague (2005, Dir. Fran Ilich)
Fran Ilich empieza dando guerra en la escena independiente tijuanense a principios de los noventa tocando todos los palos: música electrónica, vídeo, literatura, cómic, fotografía… En aquellos años escribe las novelas Metro-Pop y Tekno Guerrilla[*], ésta última publicada recientemente por Verbigracia y ambientada en la ciudad de frontera en la época del movimiento de graffiti HEM (Hecho En Mexico). Editor de la revista de cultura electrónica Cinemátik y director del primer festival del primer festival de cibercultura de América Latina, Ilich se traslada a Berlín a final de la década, en plena emergencia del nuevo arte digital. Colabora con net.artistas y activistas digitales como Florian Schneider, Geert Lovink, Natalie Bookchin, Pit Schultz, Ricardo Dominguez y Alexei Shulgin, funda Nettime-latin y escribe para Rhizome y Wired. Con ocasión de la Sexta Declaración de la Selva Lacandona del Ejercito Zapatista de Liberación Nacional, lanza el servidor autónomo cooperativo Possible Worlds. En 2007 su telenovela “Fea y Rebelde”, una versión libre de la serie de éxito mundial “Betty la fea” sobre un par de chicas que quieren asesinar a Shakira, fue censurada por Youtube por petición de Televisa. En la actualidad, investiga la teoría y la práctica de la narrativa como medio táctico a través del Fiction Department.
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Publicado originalmente en Mugalari (suplemento cultural del diario Gara) el 7 de junio de 2008.
CC Ptqk 2008
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Entrevista a Cornelia Sollfrank: “Los artistas deberían repensar su rol en la sociedad”

Cornelia Sollfrank
Mugalari / 2008
En el seminario y la mesa redonda “Sharing Artistics Strategies”, celebrados en Arteleku, Cornelia Sollfrank abordó algunos de los ejes principales de su trabajo: los límites de la idea de autoría y genio artístico y el papel actual de los artistas en la construcción de una sociedad basada en el conocimiento y el intercambio de bienes intangibles.
Desde mediados de los noventa, la trayectoria de Cornelia Sollfrank ha estado ligada al hacking, el arte conceptual, el net.art, el ciberfeminismo y, en general, la transferencia de las estrategias subversivas de las vanguardias a los medios digitales. Ha sido una de las responsables de las tres Conferencias Internacionales ciberfeministas, redactora de las fundacionales “100 anti-tesis del ciberfeminismo” y fundadora del colectivo Old Boys Network, uno de los más significativos de este anti-movimiento surgido en plena explosión del new media art para denunciar la dominación masculina en el ciberespacio. Entre sus intervenciones artísticas cabe mencionar net.art generator, una aplicación informática que recombinaba materiales online para crear “obras de net.art” o Female Extension, con la que simuló la inscripción de más de 200 artistas mujeres a una competición de arte digital. En los últimos años, su obra se ha centrado en los límites de la autoría y la propiedad intelectual con obras como I don’t know (2006), una video-entrevista con Andy Warhol en la que ambos artistas dialogan sobre la creatividad, la autenticidad, las técnicas de reproducción digital y la verdadera autoría de las flores pintadas por el americano.
Si la cultura puede servir para construir la reputación de una ciudad también puede servir para destruirla. Los artistas son especialistas en operaciones simbólicas y además desde una posición muy poderosa. Los gestores deberían tener más cuidado con el modo en que tratan a sus “recursos creativos”.
Géneros en representación y (mucho) más allá.
Mugalari / 2008
Rolling Rolak investiga la representación de los géneros a través de un concurso de fotografía, una cadena fotográfica y un seminario.
En “El segundo sexo”, publicado por primera vez en 1949, Simone de Beauvoir declaraba “on en naît pas femme, on le devient”: uno/a no nace mujer sino que se convierte en mujer. Con esta frase ya histórica la filósofa francesa dio un paso importante para el pensamiento feminista al situar el problema del género en un lugar conceptual que desde entonces no ha abandonado: el del devenir. Desde este punto de vista, ser mujer (como ser hombre) no es algo que dependa de la naturaleza, y por tanto de una condición dada de una vez y para siempre. Por el contrario, es el fruto de un conjunto de procesos sociales relacionados con el reparto de roles, la división de tareas y, en definitiva, la adjudicación de una posición determinada en el cuerpo colectivo. Más adelante y especialmente en el marco de la constelación teórica del post-feminismo, el post-colonialismo y el pensamiento queer, el concepto de identidad (de género pero también racial o étnica) ha ido evolucionando en esta misma dirección. La identidad ya no se considera algo fijo e inmutable (las mujeres son naturalmente delicadas, los hombres son naturalmente brutos, los maricas tienen pluma, naturalmente) como se mantiene desde las posturas esencialistas, sino un constructo cultural, es decir, normativizado y naturalizado, con el que poner nombre, con mayor o menor acierto, a las muchas formas posibles de sentir y comportarse.
Chúpame el código 2.0. Ciberfeminismo en tiempos de guerra.
Zehar / 2008
“La ciberfeminista es una mezcla única entre activista, ciberpunki, pensadora y artista”
Alex Galloway
“La política de los cyborgs es la lucha por el lenguaje y contra la comunicación perfecta, contra el código único que traduce a la perfección todos los significados”
Donna Haraway
En 1997, un grupo de mujeres firmaron en la Documenta de Kassel un texto titulado las “100 anti-tesis del ciberfeminismo” con el que reivindicaban la fuerza de la ironía como arma de intervención política radical. “El ciberfeminismo no es una fragancia, no es una pipa, no es un fake, no es genético, no tiene sólo un lenguaje…”. Como artefacto de des-re-codificación, el ciberfeminismo se formula pues, voluntariamente, desde la parodia y el territorio del mito: una historia de origen inidentificable, contada una y mil veces, que niega la primacía de una única versión sobre las demás. Y así, se convierte en un buen lugar para pensarnos, indeterminado y fluctuante, que cobra sentido por la acumulación de prácticas dispares que, desde el arte, la filosofía o la acción social han ido escribiendo las muchas micro-historias de las que se compone. Ninguna más auténtica que las demás pero todas igualmente válidas y cohesionadas en torno a una constatación, susceptible de muchas declinaciones: la dimensión profundamente política de la tecnología.
“La actividad más banal de cualquier transeúnte ya es una labor poetizadora”
Mugalari / 2007
Entrevista a Manuel Delgado, antropólogo urbano
Manuel Delgado visita Bilbao con ocasión del seminario “Posibilidad de un pensamiento y acción críticos”, organizado por Iskandar Rementería en Espacio Abisal.
Se resiste a ser un “intelectual comprometido” pero es posiblemente una de las figuras que mejor encarna este papel en la actualidad. Autor polífico, agitador de movimientos sociales y polemista contumaz, Manuel Delgado también profesor de antropología de la Universidad de Barcelona y miembro del Grupo de Investigación Etnográfica de los Espacios Públicos del Institut Catalá de Antropología. Su obra “El animal público” recibió el Premio Anagrama de Ensayo en 1999. En 2007 ha publicado “Sociedades movedizas. Pasos hacia una antropología de las calles”.
(tiernas) criaturas

Mugalari / 2007
El Museo Artium de Gasteiz presenta el emocionante bestiario bio-tecnológico de Patricia Piccinini.
“En 1997, ví aquella extraña imagen de un ratón con una oreja en la espalda en las noticias de la noche. Era muy extraño, trágico y asombroso a la vez. Investigué un poco y eso me llevó al emergente campo de la ingeniería del tejido”.
Este fue el punto de partida de “Prottein Latice”, una serie de fotografías y vídeo en las que el fragilisimo roedor, reproducido en silicona, aparece retratado junto a hermosas mujeres en actitud maternal. Y una de las piezas clásicas de Patricia Piccinini que, junto con otras igualmente emblemáticas, forman parte de (tiernas) criaturas, la exposición con la que el Museo Artium de Gasteiz nos introduce en el extraño bestiario bio-tecnológico de esta artista singular.
Taller de ciberfeminismo II
“La ciberfeminista es una mexcla única entre activista, ciberpunki, pensadora y artista“
Alex Galloway
Estos son los materiales y el dispositivo utilizados en el taller de ciberfeminismo que impartí 1 de diciembre de 2007 dentro de las actividades organizadas por Plazandreok en Donosti.
WJ-S: los jinetes de la red
Mugalari / 2007
La aplicación informática WJ-S transforma la experiencia de la navegación en una performance colectiva.
La aplicación informática WJ-S (Wj-software), que se presenta la próxima semana en Bilbaoarte, es una hija natural de la cultura de redes y un soplo de aire fresco para el tan cacareado net-art, a medio camino entre el arte de acción digital y el software-art. “Hace diez años que estoy inmersa en la creación digital y me sentía insatisfecha por el modo en que las obras de net-art son expuestas en museos y festivales, en una computadora instalada en una esquina de la sala. De esta frustración surgió la idea de crear una aplicación que permitiera transformar la experiencia de la navegación en una performance” señala Anne Roquigny, creadora de WJ-S. Comisaria de nuevos medios y productora de eventos multimedia, Roquigny fue responsable de programación del mítico Webbar de Paris y miembro muy activo del CICV (Centro Internacional de Creación Vídeo) de Belfort, uno de los espacios de experimentación artística más fructíferos de Europa durante quince años, hasta su polémico cierre en 2004. En la puesta a punto de esta herramienta, Roquigny ha colaborado con el artista y manipulador multimedia Stéphane Kyles, encargado del diseño del software y la programación.
Llegan las ciberciudades. Arte, arquitectura y nuevas tecnologías se alían para construir las urbes del futuro.
Mugalari / 2007
Las ciudades del futuro serán interactivas, sensibles y mutables. O al menos eso dicen los expertos en media-arquitectura, que aplican los últimos avances tecnológicos al entorno urbano. Según sus pronósticos, bastará con echar un vistazo por la ventana para saber qué ropa ponernos, leer las noticias de última hora o decidir el mejor recorrido para llegar a tiempo a la oficina. El edificio de enfrente, convertido en una inmensa pantalla, nos informará en tiempo real de todo lo que necesitamos saber, cambiará de color en función del nivel de contaminación o emitirá mensajes publicitarios adaptados a la previsión meteorológica y los transportes públicos incorporarań sistemas interactivos para consultar el plano de la ciudad o localizar nuestra parada de destino. Todo ello gracias a aplicaciones de software y dispositivos de visualización que traduce n los datos en elementos tangibles y fáciles de comprender, como mapas, imágenes o interfaces interactivas. Estas ciber-ciudades manifiestan el salto de la era industrial a la digital y la aparición de entornos urbanos híbridos, integrados por varios niveles: el hardware, que corresponde con las infraestructuras físicas tradicionales, y el software, compuesto por redes de comunicación, mapas de conexiones y dispositivos de gestión informacional. Así, la ciudad presencial, con sus calles, plazas y edificios, contará con una dimensión añadida, capaz de responder a nuestros nuevos hábitos de vida: conectividad, movilidad y acceso permanente a la información.




